Roberto es el más pequeño de la saga de los García Ariño. Tras la huella dejada por sus hermanos mayores Jesús y Angel, el tercer manista de la familia se abrió paso el 3 de diciembre de 1973 en el frontón Labrit de Pamplona en el que fue su debut en profesionales.
Conocido como G. Ariño IV, era un pelotari dotado de una excelente defensa y muy hábil con la volea. En su curriculum deportivo figuran numerosas finales tanto por parejas como individuales y jugó con todas las figuras de su generación.
Roberto García Ariño jugó su último partido el 3 de diciembre de 1990 en Tolosa y año y medio después entró a formar parte de la empresa Asegarce como técnico e intendente, labor que sigue desarrollando en la actualidad . |